Cómo comparar precios por kilo o litro y elegir una oferta
Para comparar dos presentaciones, divide el precio entre la cantidad que contienen, usando la misma unidad. Así puedes saber cuánto pagas por kilo, litro o pieza, aunque los paquetes tengan tamaños distintos.
La cuenta sirve al hacer el súper y al comprar insumos para una fonda, cafetería o negocio de comida. Después conviene revisar cuánto necesitas: una presentación grande puede costar menos por kilo y aun así ser una mala compra si no vas a utilizarla.
La fórmula del precio por unidad
Precio por kilo = precio final de la presentación ÷ kilogramos netos. Para convertir gramos a kilos, divide entre 1,000. Con líquidos, convierte mililitros a litros de la misma manera. Para productos vendidos por pieza, divide el precio entre el número de piezas equivalentes.
Profeco explica este método en su guía sobre precio por unidad de medida. Su utilidad está en comparar cantidades iguales, aunque la etiqueta destaque solamente el precio de cada presentación.
Ejemplo: dos paquetes de arroz
Compara dos presentaciones del mismo producto, por ejemplo una con 750 g y otra con 1 kg. Convierte 750 g a 0.75 kg y divide el precio final de esa presentación entre 0.75. Para la presentación de 1 kg, divide su precio entre 1. El resultado es el precio por kilo de cada una; la menor cifra indica cuál tiene el menor costo por unidad, si ambas cumplen la misma necesidad.
El importe que pagarás en caja también cuenta: una presentación puede tener menor costo por kilo y exigir un desembolso mayor. Revisa tu presupuesto y cuánto alcanzarás a utilizar antes de elegir.
Cómo comparar litros y promociones
Si un aceite contiene 900 ml, conviértelo a 0.9 litros y divide el precio total entre 0.9. Para una presentación de 1 litro, divide su precio entre 1. Redondea al final para no alterar la comparación.
En un paquete de tres bolsas de 200 g, suma la cantidad total: 600 g o 0.6 kg. Divide el precio del paquete entre 0.6 para obtener el costo por kilo. Para una bolsa de 500 g, convierte a 0.5 kg y divide su precio entre 0.5. Compara ambos resultados con los importes vigentes que tú observes.
Revisa que la promoción se aplique al producto y presentación elegidos. Incluye cualquier envío obligatorio o cargo que realmente pagarás. Si el envío corresponde a varias compras, evita cargarlo completo a cada artículo: compara el total del carrito o distribúyelo con un criterio consistente.
Compara productos que sí resuelvan la misma necesidad
Dos precios por kilo pueden corresponder a productos diferentes. Revisa ingredientes, presentación y uso: frijol seco y frijol cocido, por ejemplo, no rinden igual ni requieren el mismo trabajo. En conservas donde aprovecharás los sólidos, considera el contenido drenado declarado cuando corresponda.
Para piezas, verifica tamaño y capacidad. Cien recipientes pequeños no equivalen a cien recipientes grandes. Para concentrados, compara el rendimiento indicado y las condiciones de preparación, sin inventar diluciones.
Antes de llevarte la presentación grande
Anota cuánto utilizas normalmente antes de volver a comprar.
Revisa espacio disponible y condiciones de conservación.
Comprueba fechas y el uso recomendado después de abrir.
Considera si la compra deja dinero suficiente para los demás insumos.
Si necesitas medir cantidades para tus preparaciones, consulta nuestra guía de básculas de cocina para recetas y porciones.
Una lista breve para comparar en el súper
Guarda en el celular cuatro datos: producto, cantidad, precio total y precio por unidad. Puedes contrastar referencias en Quién es Quién en los Precios de Profeco. El propio programa advierte que sus precios tienen fecha y pueden cambiar: confirma el precio real antes de pagar.
La mejor oferta para tu compra combina un precio comparable, una cantidad que aprovecharás y un gasto que puedes cubrir. Haz la división primero y toma la decisión con esos tres datos.

